domingo, 18 de octubre de 2015

Pobre De La Memoria


Por lo menos una vez al año se ve forzada a aplicar un reinicio, intentar borrar esencias, confidencias, errores, dudas, ignorancias, voces y mapas epidérmicos, propios y ajenos.
 

Tan recurrentemente obligada a reiniciar, que por momentos se convulsiona, trístemente, cobrando vida propia, traicionándonos, exponiendo alucinaciones, espejismos, playas con atardeceres donde no hay más que desiertos recalcitrantes e insoportables, regresos imposibles, segundas y terceras inoportunidades.
 

Su inestabilidad trata de decirnos algo; aunque, también en su defensa, lo único que intenta es asfixiar el cerebro oprimiéndolo, y así quitar el oxígeno a todo lo que se asemeje a un recuerdo.
Eso explica la sangre que sale de los oídos.
Aún no sé si ya no puede o ya no quiere reiniciar.
 

¿La verdad? No, no la culpo...

 

Arte: Orphan man with a top hat drinking a cup of Coffee - Vincent Willem van Gogh

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sigo desgastándome en esta lucha, que aún no sé hacia dónde me lleva. Tengo la vista así como nublada...yo se lo achaco a mis lágrimas. Mi ...